En un pueblo mu raro, pero bien txatxi de Nueva Zelanda, donde hay una colonia de descendientes de franceses que se creen que aun lo son, y las calles se llaman "rue" los restaurantes "bistros" y parece que estas en las Landas en vez de en las Antipodas, un pintor de renombre de la localidad se qued'o prendado de mi donaire y compostura y quiso inmortalizarme. Por
supuesto no pude negarme a tal honor y aqu'i el resultado. Yo creo que no me parezco ni miaja, pero vosotros dir'eis...
jueves, 4 de octubre de 2007
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